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martes, 12 de junio de 2012

RINCONES VACÍOS II


RINCONES VACIOS


         Cuando se van los seres queridos, nos quedan alrededor rincones vacíos. A medida que pasan las horas desde que se van, cada lugar que has compartido con ellos, representa un vacío. Y extrañas su ausencia en ese rincón.
         Pero, sin embargo, si lo piensas bien, esos rincones no están vacíos. Desde el momento en que llegas a ellos, te encuentras recuerdos. Buenos o malos. En tu mano está buscar los rincones con buenos recuerdos. No hay nada más valioso que un buen recuerdo de esa persona a la que quieres.
        
         A medida que pasan los días, los buenos recuerdos, dejan de aplanarme y esa sensación de melancolía, deja paso a una sensación diferente, no se si de resignación, o tal vez de nostalgia, en todo caso debería de ir aliviando la tristeza. Pero no, no me alivia.

         Quiero olvidar el final, y recordar todo lo demás. Para ello, me paseo buscando rincones vacíos, casi todos ellos, por no decir todos, tienen buenos recuerdos.

         Aquí, estuvimos trabajando. Aquí, estuvimos hablando. Aquí, quedamos para ir a algún sitio.

         Me voy quedando con los buenos recuerdos, y busco esos lugares, me ponen triste, si, pero me niego a olvidarlos.

         No me reconforta hablar con nadie, y hago como si todavía pudiera hablar con ellos, no les pregunto ¿dóndes?, ¿cómos? Ni ¿por qués?. Solo digo “¿te acuerdas de esto, o de aquello?”, a veces digo “si vieras esto te gustaría”, “te sentirías orgulloso”…

         De todas formas no me contestan, aunque a través de los recuerdos que hay en los rincones vacíos, creo que adivinaría su respuesta.

         Me quedan rincones vacíos.
         Que no me los quiten.
         Que están ahí mis amigos.
         Que cuentan conmigo para que no se les olvide.
         Que no me necesitan,
pero voy a estar.
Rubén Fernández Tomé.
         

17 comentarios:

midala dijo...

Es cierto Rubén,todo está impregnado de los que se van,sea bueno o malo, el recuerdo siempre queda. ¿¿¿Va todo bien????me dejas un tanto preocupadilla con esta entrada....¿tus padres bien???Joder...parezco una abuelita preguntando por toda tu gente jajjajajaa.Te mando millllll besitos y no te cuido más!!!:):)

Saudades8 dijo...

Ruben una entrada para pensar en esas personas que se fueron y que está claro que dejaron un hueco, demasiadas personas muy cercanas ya no están físicamente pero están en el recuerdo, de algunas, mis padres, no hay día que no estén presentes a través de vivencias del pasado, de buenos y malos momentos, siempre quedará un hueco y siempre estarán, a su manera.

Un abrazo,

Sue dijo...

Siempre que alguien habla o escribe sobre la muerte de seres queridos recomiendo la misma película "Roma" de Adolfo Aristarain.

Un abrazo.

Bonito texto.

Fibonacci dijo...

Prefiero irme yo, a tener que recordar por esos rincones...no se que sería de mí, si ellas me faltaran...un saludo.

Rafa dijo...

y al final siempre nos quedan los buenos recuerdos, los malos ya se ocupa la cabeza de cerrarlos tras muchas puertas y tirar las llaves.

Nieves dijo...

A mi me dejó ese vacio mi abuelo materno, nos dejó hace 23 años y aún le echo de menos, le recuerdo constantemente y soy de las que digo:
Anda que su viera esto, si conociera a los pequeños e la casa... hablo de ves en cuando con él aunque sé que no me escucha, que simplemente es un gesto de lo mucho que me hace falta.


Espero que estés bien Ruben.

Un abrazo :)

Sese dijo...

Algún día los recuerdos agradables ganarán la partida y poco a poco le ganarán el terreno al dolor de la pérdida. Eso sí, no debemos ponerle palos a las ruedas de este proceso de "supervivencia"

Un abrazo

Eduardo Fanegas de la Fuente dijo...

Cuando alguien se va siempre hay que quedarse con esos buenos recuerdos que nos acompañarán siempre. Un abrazo

Gala dijo...

A medida que vamos viviendo llenamos nuestra vida de otras que nos acompañan en el camino.
Triste es ver como a veces esos espacios se van quedando vacios, pero es hermoso saberlos, disfrutarlos para que nunca queden del todo sombrios y que no se acumule el polvo del olvido.

Besitos mediterráneos.

chus dijo...

Te digo algo para que te neutralice ese dolor. Imagina una partida de parchis, si alguien llega al final, te fastidia ¿verdad? ya, pero gano, y esta alegre. Es lo mismo, se adelanto. Quisiera hacerte bien no mal. Un abrazo

Alfredo dijo...

Rubén, siento que se te haya ido alguien cercano -supongo- pues creo recordar, que no hace mucho publicaste algo semejante con ocasión de la pérdida de un ¿amigo?

El tiempo hará que las aristas queden romas, que el dolor de los días iniciales, se vaya desgastando y al final, solamente quede el recuerdo de los días felices.
Salu2.

LA ZARZAMORA dijo...

Sin recuerdos, la memoria se llamaría olvido.

Besos, Rubén.

Lady_Celeste dijo...

!!Hola,Ruben!!

El vacio q deja una ausencia es amargo.Nos queda el triste sentimiento de la soledad.Esos rincones llenaran ,aun estando vacios,tu rincon del alma.Deseo q estes bien,disculpa mi retraso en venir a visitarte.Muchísimos besos,Ruben,animo,mon ami.

Ruben dijo...

CADA PERSONA, TIENE EN MENTE A ALGUIEN, gracias a todos por vuestros comentarios, siento poner entradas tan tristes, aunque se puede interpretar de otra manera, si lo pensamos bien.

Evanir dijo...

Todos nos temos uma tristeza para contar .
Eu sinto muito por estares tão triste.
Te deixo meu carinho como conforto para seu coração.
um abençoado final de semana .
Evanir.

Soledad dijo...

Hola Rubén.
Según lo explicas, según las ausencias se van haciendo presentes, no creo que se deba olvidar, no creo que se olvide, y más los buenos recuerdos, por el momento no puede decirte, pero pienso que no lo haría, dejaría esos rincones que no tienen precio por su gran valor.

Poco tiempo tengo Rubén para comentar, pero siempre que pueda entraré.

Mercedes Vendramini dijo...

Sí Rubén, de esos recuerdos se alimenta el alma. Al recordar a alguen lo volvemos inmortal. - No todos tienen tanta sensibilidad como vos, que vuelves a buscar los destellos de los "rincones vacíos" -

Hermoso escrito!

Va mi cariño!